México desciende del primer lugar en obesidad infantil, pero la problemática sigue vigente
A pesar de bajar al octavo puesto en el ranking mundial, México continúa entre los países con mayor obesidad en niños y adolescentes
México pasó del primer lugar en obesidad infantil en 2015 al octavo lugar en 2025, de acuerdo con el Atlas Mundial de la Obesidad. Aunque esta mejora es significativa, cerca de 6 millones de niños y jóvenes de entre 5 y 19 años en el país siguen enfrentando esta problemática, que representa un grave reto para la salud pública.
Contexto y cifras sobre la obesidad infantil en México
El descenso en el ranking mundial refleja avances en la lucha contra la obesidad infantil, pero México continúa entre las diez naciones con mayor prevalencia de esta condición. La obesidad en la infancia afecta el desarrollo físico y emocional, y especialistas advierten que sin intervenciones oportunas, la tendencia podría mantenerse o incluso empeorar.
Ruth Cruz, especialista en endocrinología, señala que “no solo se trata de comer más, sino del entorno obesogénico en el que vivimos”, en referencia a los factores ambientales y sociales que favorecen el sobrepeso en la población infantil.
Factores que contribuyen a la obesidad infantil
Organismos internacionales como UNICEF alertan que millones de menores siguen expuestos a ambientes poco saludables. Estos se caracterizan por el alto consumo de productos ultraprocesados, bajos niveles de actividad física, inseguridad alimentaria, estrés crónico y falta de sueño, elementos que contribuyen al desarrollo de la obesidad.
Además, la obesidad infantil incrementa el riesgo de padecer enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, hipertensión y problemas cardiovasculares. También afecta la salud mental y la calidad de vida de los niños.
Medidas y retos para combatir la obesidad infantil
Aunque se han implementado acciones como la prohibición de venta de comida chatarra en escuelas, expertos coinciden en que el principal desafío radica en transformar hábitos, entornos y políticas públicas para prevenir que esta generación enfrente un futuro con enfermedades prevenibles.
Para abordar esta problemática, es necesario un enfoque integral que incluya educación nutricional, promoción de la actividad física y políticas que garanticen ambientes saludables para la infancia.
Para conocer más sobre las estrategias globales en salud pública, puede consultarse la información disponible en la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La obesidad infantil sigue siendo un tema prioritario para la salud pública en México. Aunque el país ha logrado avances en la reducción de su prevalencia, es fundamental continuar con acciones coordinadas para mejorar la calidad de vida de las nuevas generaciones y evitar el incremento de enfermedades crónicas asociadas.


