“Solidaridad es el nombre político que tiene el amor”: Apoyo internacional llega a Cuba en medio del bloqueo
Llegan a La Habana dos veleros con ayuda solidaria para enfrentar el asedio de Estados Unidos
El pasado 28 de marzo de 2026, los veleros Friendship y Tigermoth arribaron a La Habana tras zarpar el 20 de marzo desde Isla Mujeres, Quintana Roo, con un cargamento de suministros médicos, alimentos y paneles solares. La llegada, esperada y celebrada, representó un acto de solidaridad internacional hacia Cuba, que enfrenta un bloqueo económico y político bajo la administración del expresidente Donald Trump. Joel Suárez, cofundador del Centro Martin Luther King en Cuba, explica en entrevista exclusiva para La Jornada las motivaciones y el perfil de quienes hacen posible esta red de cooperación.
La travesía y el recibimiento en La Habana
Los veleros partieron con la intención de entregar ayuda humanitaria a Cuba, pero enfrentaron retrasos debido a condiciones meteorológicas adversas y problemas de comunicación. La incertidumbre sobre su paradero activó protocolos de emergencia tanto en México como en Cuba.
Miguel Díaz-Canel, presidente cubano, celebró la llegada en sus redes sociales: “Al fin en Cuba estos veleros del convoy Nuestra América, que nos tenían pendientes del tiempo, del horizonte, de la más mínima comunicación sobre sus trayectorias… con su carga solidaria de recursos necesarios y, sobre todo, con su carga de amor en defensa de las causas justas.”
La tripulación, compuesta por nueve personas de México, Francia, Estados Unidos y Polonia, destacó que la ruta elegida fue más larga para garantizar la seguridad y reafirmó que el objetivo es resistir el bloqueo impuesto por Estados Unidos.
El espíritu detrás de la solidaridad internacional
Joel Suárez describe a los cooperantes como personas motivadas por un profundo sentimiento de amor y compromiso con la soberanía cubana. “Esta solidaridad proviene de gente que tiene afinidad con el proyecto de la revolución y que se opone al cerco y la agresión política y económica”, comenta.
Entre los donantes hay padres de médicos formados en Cuba, pobladores de regiones donde brigadas médicas cubanas han ofrecido ayuda ante desastres naturales, y activistas de diversas partes del mundo, incluidos América Latina, Europa y África. Organizaciones como ALBA Movimientos y People’s Forum de Estados Unidos han contribuido con campañas para apoyar con paneles solares y medicinas.
Solidaridad con enfoque en la sostenibilidad
Más allá de la ayuda inmediata, la solidaridad busca conectar con proyectos de largo plazo que fortalezcan la infraestructura cubana. Los paneles solares donados, por ejemplo, se integran a estrategias gubernamentales para abastecer energía a centros de salud y fuentes de agua.
Además, la ayuda médica abarca desde medicamentos básicos hasta equipos para terapias especializadas y cirugías, con un enfoque en áreas críticas como la oncología y la atención pediátrica.
Canales diversos y reconocimiento social
La solidaridad en Cuba opera por múltiples vías: iglesias, comunidades, organizaciones civiles y asociaciones legales como el Centro Martin Luther King, que cuentan con permisos para importar ayuda de manera formal.
Suárez señala que la sociedad cubana valora la dignidad y respeto con que se brinda esta ayuda, evitando la caridad con fines propagandísticos. La distribución de donaciones gubernamentales, como las enviadas desde México, se realiza a través de sistemas oficiales para garantizar su acceso equitativo.
La llegada del convoy Nuestra América y la movilización de redes solidarias internacionales reflejan la persistencia de un apoyo global hacia Cuba en un contexto marcado por tensiones políticas y económicas. Este esfuerzo conjunto busca no solo paliar la crisis actual, sino también fortalecer la resiliencia y soberanía del país a largo plazo.
Para más información sobre la cooperación internacional y programas de solidaridad, se puede consultar el sitio oficial del Gobierno de México.
Image Source: https://www.jornada.com.mx/2026/03/30/politica/010e1pol


