El futuro de los diálogos de paz en Colombia dependerá de la voluntad de Abelardo de la Espriella
El nuevo presidente podrá decidir si continúa o no las negociaciones con grupos armados ilegales
El futuro de los diálogos de paz en Colombia está en manos del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien ha declarado que no se comprometerá a negociar con grupos armados ilegales y priorizará el sometimiento a la justicia. Según el docente Nicolás Mayorga, la continuación de estos procesos no es una obligación legal para el nuevo gobierno, sino una facultad que dependerá de la voluntad política de De la Espriella.
La postura de Abelardo de la Espriella sobre las negociaciones de paz
Abelardo de la Espriella ha expresado que su administración no llevará a cabo negociaciones políticas con grupos criminales, sino que enfocará sus esfuerzos en que estos se sometan a la justicia sin condiciones. En palabras del experto Nicolás Mayorga, “su propuesta de seguridad y justicia establece que ‘no habrá negociación política con criminales, sino sometimiento a la ley’”. Además, De la Espriella ha criticado los procesos de paz anteriores, señalando que han “empoderado a estructuras ilegales y debilitado la autoridad del Estado”.
Aspectos jurídicos que regulan las negociaciones
Las negociaciones actuales están reguladas por la Ley 418 de 1997, prorrogada por la Ley 2272 de 2022, que en su artículo 8 establece que los representantes del Gobierno “podrán realizar todos los actos tendientes a entablar conversaciones y diálogos” con grupos armados ilegales. Sin embargo, como explica Mayorga, el uso del verbo “podrán” implica que esta es una facultad discrecional y no una obligación para el Ejecutivo.
“Los acuerdos y su contenido serán los que a juicio del Gobierno sean necesarios para adelantar el proceso de paz”, puntualiza el experto, dejando clara la libertad que tendrá el nuevo Gobierno para decidir si continúa o no con los diálogos.
Contexto actual de los diálogos de paz en Colombia
Actualmente, el Gobierno saliente ha impulsado diálogos con varios grupos armados, entre ellos las disidencias de las Farc, el Clan del Golfo y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Sin embargo, la continuidad de estos procesos será una decisión del próximo presidente, quien tomará posesión el 7 de agosto.
De acuerdo con Nicolás Mayorga, no será necesaria una reforma legal para que el nuevo gobierno suspenda las negociaciones: “bastaría con que el Ejecutivo decidiera no ejercer las facultades que le confiere el artículo 8 de la Ley 418 de 1997 para adelantar negociaciones de paz”.
La definición del rumbo de los diálogos de paz en Colombia será clave para el futuro del país y dependerá exclusivamente de la voluntad política de Abelardo de la Espriella. Para más detalles sobre el marco legal colombiano en procesos de paz, puede consultarse la información oficial en el portal del Gobierno de México, que ofrece recursos sobre negociaciones y leyes aplicables en contextos similares.


